
Y uno muere tantas veces como pierde a un ser querido,
pero se rasgo mi alma, amigo desconocido.
El silencio trae recuerdos, la reflexión sacrificios,
La amargura aflora el llanto, ese llanto es compartido.
Cuanta rabia, impotencia y resignación.
Cuanto miedo, desolada incomprensión.
Te robaron tantos sueños, tu vida se quedó en nada.
Mutilaron tus principios, se tornaron en desgracia.
Sigues abrazado a ella, cada noche, cada mañana.
Sigues diciendo "Te quiero", aunque no sirva de nada,
Sigues hablando con ella, la pides te de esperanza,
Sigues maldiciendo el día, que la locura te la arrebatara.